La teoría del Yin y el Yang

by | jueves, 28 abril 2011 | 1 comment

Como terapeuta de shiatsu, a menudo me encuentro sin palabras para comunicarme con mis pacientes, y lo que es más importante, que éstos me entiendan. Literalmente, les suena a chino. Muchos terapeutas tenemos tan asumidos conceptos como el Qi, la energía, o el Yin y el Yang, que hablamos de ellos olvidando que para la mayoría de personas no significan casi nada (cuando no son vistas como meras palabrejas esotéricas directamente). Una parte muy importante de la efectividad de la terapia, es aprender a hablar el mismo idioma que tus pacientes, tanto para entender sus necesidades, como para que ellos entiendan qué estás haciendo. Este dilema ocupa mis pensamientos con bastante frecuencia últimamente, y será tema de un futuro artículo. Mientras tanto, inicio con este post una serie de artículos con nociones básicas, que espero que sirvan para ilustrar los conceptos básicos de la medicina china, el shiatsu, y terapias afines a todas aquellas personas que estén interesadas. El Yin y el Yang son probablemente el concepto de la filosofía china más extendido por occidente. Sin embargo, al ser un aspecto común a varias doctrinas de pensamiento, quise comenzar por aquí, explicando el Ying y el Yang desde la perspectiva de la medicina china y el shiatsu.


En la cosmología china, de la que se deriva la japonesa, la fuente de todas las cosas es el Tao o Dao (道, “do” en japonés), que se considera el principio fundamental o la ley del universo. Dice Lao Tse [1] en el Tao Te King (Dào Dé Jing o 道德經) que del Tao nacen el Yin y el Yang, como fuerzas contrarias y a la vez complementarias, y que de allí surgieron “las diez mil cosas“. La transformación mutua entre el Yin y el Yang, el flujo entre estos dos principios, es lo que crea la energía, el Qi (氣, Ki en japonés), que se manifiesta en todas las cosas, desde la luz hasta el granito, y por supuesto, en todos los seres vivos. Es decir, el enfrentamiento del Yin y el Yang crea todos los fenómenos y seres de la naturaleza.

yin-yangEl Yin y el Yang (陰陽, yīn yáng) son las dos caras opuestas, pero complementarias, de la existencia: son la sombra y la luz, el frío el calor, la noche y el día, lo femenino y lo masculino, el movimiento y la quietud, lo negativo y lo positivo… El concepto de la dualidad existe en todos los fenómenos del universo.

Así, Yin y Yang son etapas opuestas de un ciclo de estados, pero al mismo tiempo son interdependientes. El uno no puede existir sin el otro, y tanto Yin como Yang contiene la semilla de su opuesto. El Yin y el Yang simbolizan el movimiento y la transformación: siempre buscan el opuesto y al ser su movimiento es cíclico, y no lineal, se transforman el uno en el otro. Este cambio no ocurre al azar, sino solamente llegados a un cierto nivel del desarrollo de algo (la semilla que brota al llegar la primavera), o pasado cierto tiempo (la noche se transforma en día al llegar el alba). Pero además, el Yin y el Yang se consumen mutuamente: todos los seres vivos poseen Yin y Yang en equilibrio, pero cuando uno se desequilibra por algún motivo (enfermedad), el otro también se ve afectado y tiene una tendencia natural a cambiar su proporción, encontrando así un nuevo equilibrio (capacidad de auto-curación). En general la cualidad Yin o Yang no es absoluta, sino relativa a algo más: una vela es Yang en comparación con el hielo, pero Yin en comparación con el sol.

La dualidad YinYang se utiliza en medicina oriental para entender la relación entre dos estructuras, funciones o procesos cualesquiera. Las funciones nutritivas, refrescantes, humedecedoras y relajantes son Yin; las funciones activas de producción de calor y energía, así como la capacidad para transformarse, moverse o progeterse son Yang. La materia de la cual se componen los órganos es esencialmente Yin, mientras que la energía que les da vida es Yang.

Cuando hay demasiado Yin se produce una tendencia al enfriamiento, la humedad y la condensación de la materia (por ejemplo, catarros crónicos, mucosidad, y en casos extremos, tumores). Cuando hay demasiado Yang, se produce un exceso de actividad calor (sofocos, fiebre, ansiedad…). Pero, además de en exceso, Yin y Yang pueden estar en deficiencia. Si falta Yin, aunque la energía Yang sea normal, estará en un exceso relativo y aparecerán síntomas de tipo Yang, como excitabilidad nerviosa, insomnio, o boca seca. Cuando el Yang esté débil, el Yin estará en un exceso relativo, y aparecerán síntomas de cansancio, frío y mala circulación sanguínea.

En el Shiatsu Zen, el Yin y el Yang tienen una aplicación práctica directa, pues mientras una mano escucha (Yin, quietud, receptividad), la otra trabaja los puntos y meridianos (Yang, movimiento, actividad). La principal virtud del Shiatsu es que, se aplica atendiendo a‬ las necesidades individuales del receptor, equilibrando así los niveles de Yin y Yang de la persona.

La Escuela del Yin-Yang (corriente filosófica china) y el Taoísmo sentaron las bases del Yin y el Yang, y estudiaron su naturaleza para entenderla y actuar en armonía con ella. Aunque todo es Yin o Yang respecto a otra cosa, en base a un sistema de referencia, en muchos textos de medicina tradicional china se pueden encontrar tablas de clasificación Yin-Yang de diversos aspectos:

Clasificación Yin-Yang

Yin

Yang

Frío, fresco

Calor, caliente, templado

Oscuridad

Luminosidad, claridad

Noche

Día

Lentitud

Rapidez, velocidad

Expansión

Contracción

Centrífuga

Centrípeta

Abajo

Arriba

Tierra

Cielo

Interior

Exterior

Humedad

Sequedad

Otoño, Invierno

Primavera, Verano

Calma

Movimientos

Agua

Fuego

Norte, Oeste

Sur, Este

Energía ascendente

Energía descendente

Profundo

Superficial

Relajación

Activación

Yin y Yang en el cuerpo humano

Yin

Yang

Frontal, anterior

Dorsal, posterior, espalda

Derecha

Izquierda

Huesos (parte más profunda e interior)

Piel (parte más externa)

Órganos

Vísceras

Parte inferior del cuerpo

Parte superior del cuerpo

Nutrición

Protección

Sustancia, materia

Energía

Estructura

Función

Futuro, energía actual, presente

Pasado, energía pasada

Sangre y fluidos corporales

Qi

Sin embargo, no hay que olvidar la relatividad de las características Yin y Yang: por ejemplo, los músculos son más Yin que la piel, pero más Yang que los huesos.

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[1] Lao Tse, (también llamado Lao Tzu, Lao Zi, 老子, pinyin: lǎozǐ, literalmente ‘Viejo Maestro’). Su nombre real era Li Er 李耳. Aunque su existencia histórica se debate, es uno de los filósofos más relevantes de la civilización china. La tradición china establece que vivió en el siglo VI a. C., pero muchos eruditos modernos argumentan que puede haber vivido aproximadamente en el siglo IV a. C., durante el período de las Cien escuelas del pensamiento y los Reinos Combatientes. Se le atribuye haber escrito el Dào Dé Jing o Tao Te Ching (道德經), obra esencial del taoísmo. De acuerdo con este libro, Dao o Tao (“el Camino”) puede verse como el cambio permanente y éste es la verdad universal. Se le considera el creador del taoísmo (o daoísmo) y, a menudo, también de la teoría del Yin y el Yang.

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Sandra Jiménez

Sandra Jiménez

Terapeuta de Shiatsu Zen

Soy una ingeniera informática que un día decidió dejar su trabajo para dedicarse de pleno a su pasión: el Shiatsu, la Medicina Tradicional China, la salud y el bienestar. Desde entonces he trabajado y colaborado con varios centros de terapias naturales como terapeuta de Shiatsu y masajista.

En 2011 lancé AMALUR ZEN como  un blog sobre Shiatsu y salud y en 2013 abrí el centro de terapias  AMALUR ZEN ~ Bienestar Integral,  donde comparto el espacio con un equipo multidisciplinar de terapeutas.  ¿Quieres conocer mi historia?