Otoño

by | martes, 27 septiembre 2011 | 0 comments

Amalur Zen sigue poniéndose al día después de las vacaciones. El pasado viernes, día 23 de septiembre, fue el equinoccio de otoño en el hemisferio norte, marcando el comienzo de la nueva estación en el calendario. Este post se ha retrasado un poco a propósito, para dejarle un poco de espacio al elemento Tierra, al Doyo o transición estacional, del que hablamos en el último artículo. Tras el equinoccio hay más horas de oscuridad que de luz, comienza el ciclo Yin y los días de introspección. Es momento de recoger el fruto maduro del trabajo y de los proyectos de la primavera y el verano.

Otoño

Al contrario que la primavera, con el otoño va aumentando la energía Yin, y nuestro cuerpo buscará la relajación después el intenso trabajo. Los días otoñales traen planes y proyectos que se enfocan más al interior, a uno/a mismo/a, hacia la casa, ganando conciencia de los procesos internos. Buscar el recogimiento y dedicarse a actividades menos activas como la escritura, la lectura o la meditación pueden ayudarnos a que esta transición sea más fácil.

Según la teoría de los cinco elementos (wǔxíng, 五行), el elemento Metal está relacionado con el otoño. Entre las asociaciones del Metal están el sabor picante, el color blanco, el sentido del olfato, la nariz, la piel y el cabello, el pulmón y el intestino grueso, el clima cálido, la tristeza y el llanto…  A menudo las personas con catarros recurrentes, con estreñimiento crónico o extremadamente pálidas tienen un desequilibrio en el elemento Metal. Si te afecta especialmente el sabor picante o la sequedad ambiental, si te sientes constantemente triste o sudas de forma espontánea, tu elemento Metal puede estar debilitado.

El otoño está relacionado con la vejez, con un ritmo de vida más relajado y descansado y con la reflexión. El Metal también está asociado con el valor (el caracter chino 金, jīn que representa al elemento Metal, también quiere decir ‘oro’), con la comunicación, la fuerza y la precisión.

Una cualidad esencial del Metal es que puede cambiar su estado y volver a su estructura inicial (a diferencia del poder transformador del Fuego). Así, el elemento Metal nos permite recibir y transmitir mensajes, permaneciendo fieles a nosotros mismos. Cuando nuestra energía Metal está sana, nos sentimos equilibrados como individuos en constante intercambio con nuestro entorno, sentimos nuestro propio valor personal y autoestima, conociendo nuestros propios límites a la vez que nuestra capacidad para cambiar. Si la energía Metal está desequilibrada puede que reforcemos nuestros límites, no dejando ir lo que ya no nos sirve (tanto física, como mental y emocionalmente), o no tener límite alguno.

En otoño las hojas caen, las flores se marchitan, los colores ocres, naranjas y marrones impregnan la naturaleza; el sol cada vez tiene menos fuerza: la luz es más pálida, los días son más cortos y cada vez hace menos calor. Muchas personas se siente más sensibles, melancólicas o incluso deprimidas. La emoción asociada con el Metal es precisamente la tristeza. La tristeza es inevitable en la existencia humana, y puede ser provocada por muchos factores. Sin embargo, una energía Metal sana nos ayuda a no sentirnos atrapados en la tristeza, así como a no bloquearla y a saber desahogarnos, permitiendo al cuerpo y a la mente renovarse.

Según la Medicina China el Metal gobierna al Pulmón y el Intestino Grueso, y ambos órganos son vitales para el intercambio: el Pulmón toma el Qi, el aire, del universo, mientras que el Intestino Grueso expulsa del cuerpo y de la mente todo aquello que ya no tiene valor para el proceso vital de la persona. De estos órganos hablaremos con más detalle en otra ocasión. De momento, sólo destacar que debe existir un equilibrio entre la inspiración y la espiración, la entrada y la salida, las actividades hacia el exterior y las actividades dirigidas hacia el interior. Para ello, aquí van algunas recomendaciones para este otoño:

Respira. Podemos vivir semanas sin comer y días sin beber, pero sólo unos pocos minutos sin respirar. Ese gesto mecánico que damos por sentado, tiene mucha más “miga” de lo que parece, y la mayoría de las personas, lo hacemos mal. La próxima vez que tengas la oportunidad de ver a un bebé durmiendo fíjate cómo respira: esa es la forma natural y sana de respirar. Los ejercicios de respiración son especialmente recomendados. Sé consciente de tu forma de respirar, y aprende a practicar la respiración completa. En general, se considera que la inspiración está relacionada con el Pulmón, y la espiración con el Intestino Grueso. La respiración ayuda a las personas a cambiar estados emocionales pasajeros o permanentes, desbloqueando la energía estancada.

Si necesitas una motivación para respirar (bien), también es un buen momento para empezar a hacer ejercicio. Un ejercicio suave, que coordine respiración y movimiento (como el yoga, el tai chi o el qi gong) será perfecto para activar la energía del Pulmón. Pero si el equilibrio está más en el Intestino Grueso, tal vez sea más interesante algún deporte de equipo (ejercicio más vigoroso y sociable, para sobreponerse al aislamiento), aunque según la filosofía china, no se debe sudar en exceso, pues se estaría perdiendo energía y por lo tanto debilitando el cuerpo.

Como el otoño nos lleva hacia la introspección, si tienes tendencia a deprimirte en esta estación, has de aprovechar para salir a menudo a pasear (equilibrio entre interior y exterior). Una caminata ligera relaja los nervios y los músculos, refuerza los músculos de las piernas y mantiene las articulaciones, además de hacernos sentir bien en general.

Para la salud del Pulmón es imprescindible estar bien hidratados, así que acuérdate de beber suficiente agua. Y si fumas… puede que ahora encuentres una buena motivación para dejarlo definitivamente.

En general, la dieta de otoño ha de ser bastante neutra (para equilibrar), tirando a templada (para tonificar). Según el clima se vaya haciendo más frío, las cocciones serán más largas y los alimentos irán pasando de frescos a templados. Podemos insistir en los vegetales de color blanco (ajo, cebolla, nabo, jengibre, pera, coliflor). Y recuerda que el picante tonifica el elemento Metal, pero que un exceso lo debilita.  Puedes encontrar un montón de consejos dietéticos y más información sobre el elemento Metal en el blog de Agnes Pérez.

Finalmente, os dejo un pequeño resumen de asociaciones del Otoño-Metal:

Elemento Metal
Estación Otoño
Fase Vital Vejez
Factor climático Sequedad
Dirección Oeste
Movimiento Descenso, contracción
Órgano / Víscera Pulmón / Intestino Grueso
Sentido Olfato
Órgano sensorial Nariz
Color Blanco
Sabor Picante
Emoción Tristeza
Sonido Llanto
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Sandra Jiménez

Sandra Jiménez

Terapeuta de Shiatsu Zen

Soy una ingeniera informática que un día decidió dejar su trabajo para dedicarse de pleno a su pasión: el Shiatsu, la Medicina Tradicional China, la salud y el bienestar. Desde entonces he trabajado y colaborado con varios centros de terapias naturales como terapeuta de Shiatsu y masajista.

En 2011 lancé AMALUR ZEN como  un blog sobre Shiatsu y salud y en 2013 abrí el centro de terapias  AMALUR ZEN ~ Bienestar Integral,  donde comparto el espacio con un equipo multidisciplinar de terapeutas.  ¿Quieres conocer mi historia?