¿Qué es la Moxibustión?

by | miércoles, 20 marzo 2013 | 11 comments

La moxibustión (a veces llamada simplemente “moxa”) es, junto con la acupuntura, una de las técnicas más extendidas de la Medicina China, y desde el año 2010 ambas son además Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Personalmente, me declaro fan absoluto de la moxibustión, puede que por mi propia condición interna, puede que por los fantásticos resultados que se obtienen en casos de déficit Yang, con dolores sordos crónicos, frío en las extremidades, cansancio…

Llevaba tiempo con este post a medias y he aprovechado que por fin he actualizado la página de tratamientos, incluyendo la moxibustión, para terminarlo y publicarlo. Señoras y señores, les presento a mi amiga la Moxa china.

 Moxibustión

Un poco de etimología

El término “moxa” proviene del japonés mogusa 艾 (la u se pronuncia muy brevemente), cuya escritura proviene del chino 艾 (pronunciado ài). 艾 es el nombre de la planta Artemisia, en sus variedades vulgaris y argyi (común y china).

Sin embargo, lo que comúnmente conocemos en occidente como moxa no es la planta en sí, sino las hojas secas, maduradas, prensadas y molidas (por lo que he podido leer, son varias las variedades de Artemisia con propiedades medicinales y que pueden usarse para hacer moxa, además de las mencionadas antes). Este producto con forma de pelusa sería 艾絨 àiróng en chino, literalmente “terciopelo de artemisa”.

La palabra “moxibustión” es la combinación de “moxa” y “combustión”. En chino la técnica de moxibustión se llama 灸術 jiǔshù, que quiere decir “técnica de cauterización”.

Hoy en día se ha extendido el uso de las palabras moxa y moxibustión, usándose también en las técnicas que no utilizan la planta de Artemisia, sino algún otro compuesto (como en algunas “moxas sin humo”) o herramienta (como la “moxa eléctrica”).

Termoterapia milenaria

La técnica de moxibustión, que consiste en la combustión de la planta Artemisia, se ha desarrollado durante milenios en las diferentes medicinas tradicionales orientales (china, japonesa y coreana, principalmente).

La utilización de calor de forma terapéutica es algo instintivo, y al igual que nos reconforta una bolsa térmica cuando tenemos lumbago o dolor menstrual, o cómo en fisioterapia se utilizan lámparas de infrarrojos, los antiguos médicos chinos detectaron que quemando moxa directamente sobre los canales y puntos de acupuntura, obtenían grandes resultados.

Con la moxa es posible aplicar calor sobre una zona muy pequeña y precisa, multiplicando la eficacia y los efectos beneficiosos que tienen otras técnicas de termoterapia.

Tipos de moxibustión

Una de las aplicaciones más antiguas de la moxa, y que aún se utiliza hoy en día, es la aplicación directa, produciendo quemadura (cauterización, en chino 灸 jiǔ). En este sentido, la Artemisia tiene la ventaja de ser un combustible no dañino: gracias a sus propiedades medicinales tiene un efecto antiséptico, por lo que el riesgo de infección es mínimo.

Moxubustión Directa

También es posible aplicar la técnica directa sin producir quemadura, utilizando conos o moxas adhesivas, dejando quemar sólo ¾ partes antes de retirarla.

Moxa Adhesiva

La técnica más sencilla y segura de aplicar la moxa es la moxibustión indirecta con puro, un rollo de moxa prensada en forma de puro o cigarro. Normalmente se trabaja entre 0,5 y 1,5 cm de la piel, pudiéndose realizar movimientos circulares, o de aproximar-alejar, y además, puedes pasar de un punto a otro sin problemas, o tratar una zona más amplia. Con esta técnica es fácil controlar la cantidad de calor, modificando la distancia a la piel, y permite hacer tanto técnicas de tonificación como de sedación.

Tratamientos de moxibustión

Dependiendo de la patología a tratar, puede usarse una técnica de barrera, colocando alguna sustancia entre la piel y la moxa, que potencie o complemente el efecto terapéutico de la moxa. Una rodaja de jengibre fresco, un emplasto de arcilla, una lámina de ajo, sal o algún emplasto de semillas o piel de cítricos, son algunos de las sustancias más utilizadas.

moxibustion-barreraMoxa con sal

También se pueden combinar moxibustión y acupuntura, colocando una pequeña cantidad de moxa en la base de la aguja. De este modo, se potencia el efecto de tonificación de ambas técnicas, ya que los receptores nerviosos de la piel que captan la presión, son distintos de los que captan el frío y el calor, de manera que con la técnica combinada se envían un mayor número de estímulos nerviosos al sistema nervioso central.

Moxa y acupuntura

Tratamiento con moxibustión

Es posible tratar con moxa muchísimas dolencias y patologías, pero la moxibustión es especialmente efectiva en todas las enfermedades crónicas.

En Medicina China los déficit Yang (de Riñón, de Bazo…), las obstrucciones por Frío, la Humedad, etc. son firmes candidatas a ser tratadas con moxa.

Traducido a dolencias comunes, responden muy bien al tratamiento con moxa los dolores por reumatismo, artrosis, lumbago; los catarros, asma, bronquitis y otros problemas respiratorios; las diarreas y dolores abdominales; retención de líquidos, edemas; problemas menstruales.

En general la moxa es fantástica para prevenir enfermedades y mantener la salud en general.

Al ser un tratamiento que aporta Calor, es muy típico de invierno, y siempre se ha de tener precaución de que no haya síntomas de “Calor” (fiebre, agitación, infección…), porque podría agravarse la condición.

Generalmente se utiliza la moxibustión como complemento en una sesión de Shiatsu o de acupuntura.

Efectos de la moxibustión desde el punto de vista de la Medicina China:

  • Calienta los canales y dispersa el Frío y la Humedad: abre los canales permitiendo que estos factores patógenos se eliminen.
  • Sustenta el Yang y consolida la energía vital.
  • Transporta el Qi y la Sangre, pudiendo movilizar éstos de una parte a otra del cuerpo, según lo que se desee tratar.

Efectos fisiológicos de la moxibustión:

  • Aumenta el metabolismo y la función orgánica interna.
  • Estimula la circulación sanguínea y activa la generación de eritrocitos y leucocitos.
  • Reequilibra la función del sistema nervioso, y mejora su capacidad de autorregulación.
  • Aumenta la temperatura corporal y provoca la dilatación de los vasos sanguíneos.
  • Mejora el peristaltismo intestinal, ayudando en el proceso de digestión y absorción de nutrientes.

Un “pequeño” inconveniente

La moxa tradicional tiene un pequeño inconveniente: el humo y el olor. Ambos pueden minimizarse aplicando la técnica en un lugar bien ventilado, pero hay que reconocer que la moxa siempre deja un olor fuerte muy característico, que no es del agrado de todo el mundo, y que puede hacer que tus vecinos sospechen cosas raras.

Desde hace años existen alternativas a la moxa tradicional, para evitar este problema:

  • Moxa sin humo: se fabrica con artemisa carbonizada y alguna resina para darle consistencia.
    Moxa sin humo
  • Moxa eléctrica: un aparato que emite infrarrojos a la misma frecuencia que la moxa tradicional.
    Moxa eléctrica

Las principales ventajas de la moxa tradicional frente a estas dos alternativas son que, además del estímulo físico (el calor), tienes el estímulo químico de los aceites esenciales propios de la planta. Además, hay quien argumenta que el calor producido por la moxa tradicional tiene más poder de penetración, debido a la frecuencia concreta que emite dentro del espectro infrarrojo. Y hay a quien, directamente, le gusta el olor.

La ventaja principal de la moxa sin humo, como dice su nombre, es la ausencia de humo y casi de olor. Uno de sus inconvenientes es que tarda mucho más en encenderse, y son más quebradizas.

No he tenido la oportunidad de probar la moxa eléctrica… así que no opinaré al respecto.

Para quien quiera saber más, aquí hay un estudio sobre los efectos de la transmisión de calor en la moxibustión (en inglés).


Nota: siempre intento ilustrar los artículos del blog con imágenes con licencia creative commons, o de las que he obtenido el permiso del propietario del copyright. Hoy me ha sido imposible, y he ido en contra de las buenas prácticas, cogiendo imágenes encontradas en Google. Así que si eres el dueño de alguna de las imágenes aquí incluidas y deseas que la retire, o que incluya los créditos de autor u otra referencia, por favor, envíame un email.
¿Te ha gustado? ¡Compártelo!
Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterEmail this to someone
Sandra Jiménez

Sandra Jiménez

Terapeuta de Shiatsu Zen

Soy una ingeniera informática que un día decidió dejar su trabajo para dedicarse de pleno a su pasión: el Shiatsu, la Medicina Tradicional China, la salud y el bienestar. Desde entonces he trabajado y colaborado con varios centros de terapias naturales como terapeuta de Shiatsu y masajista.

En 2011 lancé AMALUR ZEN como  un blog sobre Shiatsu y salud y en 2013 abrí el centro de terapias  AMALUR ZEN ~ Bienestar Integral,  donde comparto el espacio con un equipo multidisciplinar de terapeutas.  ¿Quieres conocer mi historia?