La luz del Verano

by | martes, 21 junio 2011 | 0 comments

En algunas zonas (como aquí, en Barcelona), llevábamos ya algunas semanas saboreando auténticos días de verano (mezclados con otros más propios de marzo o abril…). Pero oficialmente el verano comienza hoy, 21 de Junio, a las 17:16, momento del solsticio de verano. Es el día más largo del año, con su correspondiente noche más corta, y tradicionalmente se ha celebrado como una noche mágica. Desde las tradiciones del norte de Europa de Midsommar o Midsummer, a las hogueras y verbenas de San Juan, celebramos el momento en el que los días y la luz pasan de alargarse a acortarse, y la energía cambia de polaridad: el verano trae la máxima expansión de la energía, es el momento más Yang, a partir del cual comenzará a dominar de nuevo la energía Yin. El verano es alegría, calor, emoción, luz y sensibilidad.

Verano

En los meses veraniegos la energía se extiende tan lejos como puede, y la naturaleza así lo refleja: las flores y frutos de las plantas, y las camadas y nidadas de animales y aves. También nosotros maduramos y crecemos, los planes pasan de la idea a la acción, con el movimiento propio de esta estación: la energía debe estar en movimiento dentro de nosotros y en nuestra vida para nutrirnos y crear armonía. Por eso, en verano nos apetece salir al campo, a la playa, y todo tipo de ejercicios y actividades en el exterior.

Según la teoría de los cinco elementos (wǔxíng-五行), la estación más cálida del año corresponde, lógicamente, al elemento Fuego. Entre las asociaciones del Fuego (y por ende, del verano) están el sabor amargo, el color rojo, el sentido del gusto, la lengua, el sudor, la sangre, el corazón y el intestino delgado (además del maestro corazón o pericardio, y el triple calentador, que conforman el fuego secundario), el calor, la alegría y la risa… A menudo, un desequilibrio en uno de los órganos o meridianos Fuego se manifestará con una especial atracción o repulsión por alguno de estos aspectos, por una risa o euforia descontrolada, o una falta absoluta de alegría.

En los países más nórdicos, hambrientos de luz y calor, celebran y aprecian la llegada del verano, que suele ser corto, suave, y de temperaturas agradables. En latitudes más meridionales, el verano es igualmente bienvenido, pero el largo período de calor puede poner a prueba nuestra salud, sobre todo cuando existe en el interior del cuerpo un Fuego patogénico, es decir, algún síndrome de Calor interno. Las personas que no soportan el calor, y cuyos síntomas empeoran durante o después de los días calurosos del verano (o en vacaciones en climas cálidos), es muy probable que sufran alguna patología de Calor o Fuego, o que tenga un desequilibrio en cualquiera de los meridianos Fuego.

Pero la naturaleza es sabia, y nos ofrece medidas para sobrellevar el calor, y adecuarnos a las temperaturas: en esta estación abundan las frutas refrescantes (melocotones, sandía, melón…) y la riqueza de verduras frescas nos anima a comer más ensaladas.

El verano está relacionado con el crecimiento y la maduración, tanto en la vida de las personas, como a nivel laboral, de proyectos, planes, familia… El Fuego tiene un poder transformador inmenso, con una energía creativa y destructiva por igual, que es necesario saber gestionar. Si seguimos poniendo energía en nuestro jardín de ideas, brotarán las semillas y finalmente darán frutos, pero si dejamos de nutrirlo, pueden marchitarse y perecer.

El Corazón es el órgano Fuego por excelencia, y los clásicos de la medicina china lo llamaban el Emperador. Así, los demás órganos asociados con este elemento (Intestino Delgado, Pericardio y San Jiao) son sus protectores, los “funcionarios del Gobierno“, que extienden y transmiten la energía del Corazón por todo el cuerpo. La dieta y el ejercicio son muy importantes para mantener la fuerza del elemento Fuego.

¿Qué podemos hacer este verano para cuidar nuestro Corazón y nuestra energía Fuego? En las próximas semanas, Amalur Zen publicará más consejos para cuidar la salud en verano, pero de momento, aquí van unas recomendaciones generales.

Ante todo, hay que tener en cuenta que es más importante que nunca mantenerse bien hidratados. También hay que aprovechar para recibir abundante energía solar (eso sí, ¡¡usando una protección adecuada!!).

El Corazón es el hogar del Shen, la mente o consciencia. El estrés emocional puede debilitar al Shen y al Corazón, por lo que es una buena época para intentar relajarse. Las técnicas de meditación, como en zazen (siempre mejor con la guía de algún maestro con experiencia), pueden ser de gran ayuda tanto al Corazón como al Intestino Delgado para ayudar a asimilar las emociones e integrar los acontecimientos de nuestra vida, así como a ganar mayor consciencia en general.

La expresión corporal y la danza (como los bailes africanos o la danza del vientre, que incluyen conciencia entre cuerpo, emociones y energía), nos permitirán expresar todo el torrente de sentimientos propios del Fuego, estableciendo una conexión entre el centro emocional y el cuerpo físico.

En cuanto a la alimentación, son adecuados los alimentos de color rojo (tomate, pimiento rojo, cerezas, remolacha, sandía, fresas…) para tonificar el Corazón, de sabor amargo (escarola, endivias, diente de león, achicoria) para refrescar la sangre. En general, en verano se recomiendan alimentos neutros para equilibrar el cuerpo (arroz integral, zanahoria, nabo…) y frescos para hidratar y refrescar el cuerpo (verduras y frutas de temporada). También es importante la forma de cocinar: más escaldados, salteados y crudos (¡pero sin abusar de alimentos crudos y demasiado fríos!), y menos cocidos, horneados y braseados (cuidado con las barbacoas, que tienden a resecar los alimentos, haciendo que su energía sea demasiado caliente).

Y aprovechar el buen tiempo para hacer vida al aire libre y practicar deportes acuáticos: nadar, remo, etc.

Finalmente, os dejo un pequeño resumen de asociaciones del Fuego-Verano:

Elemento Fuego
Estación Verano
Fase Vital Niñez-Adolescencia
Factor climático Calor
Dirección Sur
Movimiento Ascendente y hacia afuera
Órgano / Víscera Corazón / Intestino Delgado y Maestro Corazón (o Pericardio) / Triple Calentador (San Jiao)
Sentido Gusto
Órgano sensorial Lengua
Color Rojo
Olor Quemado-chamuscado
Sabor Amargo
Emoción Alegría
Sonido Risa
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Sandra Jiménez

Sandra Jiménez

Terapeuta de Shiatsu Zen

Soy una ingeniera informática que un día decidió dejar su trabajo para dedicarse de pleno a su pasión: el Shiatsu, la Medicina Tradicional China, la salud y el bienestar. Desde entonces he trabajado y colaborado con varios centros de terapias naturales como terapeuta de Shiatsu y masajista.

En 2011 lancé AMALUR ZEN como  un blog sobre Shiatsu y salud y en 2013 abrí el centro de terapias  AMALUR ZEN ~ Bienestar Integral,  donde comparto el espacio con un equipo multidisciplinar de terapeutas.  ¿Quieres conocer mi historia?