Escuchando a los Elementos [PRO]

by | miércoles, 6 abril 2011 | 0 comments

En el último Al alcance de un click de Marzo, mencionaba un artículo muy interesante de Nick Pole, “Listening to the Elements”, y recomendaba su lectura a todos los terapeutas de Shiatsu. Lamentablemente el artículo ya no está disponible en la web de Shiatsu Society, donde estaba originalmente. Así que me decidí a traducirlo y compartirlo con todos vosotros.

Escuchar

Una mujer entra apresuradamente en tu consulta de Shiatsu veinte minutos tarde, disculpándose, enfadada y visiblemente preocupada por llegar tan tarde. Tenía demasiadas cosas que arreglar en el trabajo. Lleva su propio negocio y se toma los problemas de sus empleados muy en serio. Estas cosas pasan… sonríes y te encojes de hombros, pero el gesto no consigue calmarla lo más mínimo. Su ceño fruncido te apunta como una pistola y dirige toda su frustración hacia ti, por no escucharla realmente. ¿Qué haces? Recuerdas tu entrenamiento básico, por supuesto. Llevando tu atención al abdomen, al hara, te imaginas una firme conexión con la Tierra debajo de ti. La diferencia se hace notar de inmediato. Sus cejas se relajan, se sienta y dice: “No sé nada de todo eso de las diferencias entre hombres y mujeres, pero creo que a las mujeres se les da mucho mejor sentirse culpables cuando no son capaces de prestar a todos la atención que necesitan”. ¡Menuda riqueza de información diagnóstica en una sola frase! Gracias a tu conexión consciente con uno de los Cinco Elementos, su Ki ha comenzado a moverse – ¡el tratamiento ya ha comenzado!

Cuando estudiamos los Cinco Elementos en Medicina China, tendemos a pensar sólo en términos de síntomas, enfermedades y su diagnóstico, y puede que también como arquetipos, tipos de personalidad caricaturizados: necesidad con la Tierra por ejemplo, o risa incontrolada con el Fuego. Sin embargo, cada Elemento nos ofrece recursos – muy simples, muy elementales, y muy potentes – que podemos utilizar al escuchar a un paciente antes y después del tratamiento, así como para influir en el Ki del paciente durante la propia sesión de Shiatsu.

Escuchar con la cualidad de un Elemento en particular significa encarnar, personificar esa cualidad mediante la intención, la respiración y el Ki. Cada Elemento te da una especie de filtro a través del cual ves qué está sucediendo con la energía del paciente. Es posible utilizar con cualquier paciente dos o tres Elementos, como filtros, que te darán perspectivas diferentes del problema y sacarán a la superficie información distinta. Hay un rango enorme de posibilidades con las que jugar, pero simplemente buscando una cualidad clave de cada Elemento es posible conseguir que cambie la forma en que experimentas el campo energético de tu paciente, así como la experiencia de tu paciente estando contigo como terapeuta.

Metal

El Elemento Metal, por ejemplo, está relacionado con el espacio personal y con respetar los límites. Imagina visualizar el espacio de tu paciente como un círculo a su alrededor, y siente cómo de grande o pequeño es este círculo. Si es necesario, retrocede o acércate un poco, hasta que sientas que estás a la distancia que le resulta más cómoda al paciente. Al mismo tiempo, nota cómo respira y cuando tome una bocanada más profunda, haz lo mismo, imaginando que ganas más espacio en tus pulmones. Lo más probable es que el paciente no note lo que has hecho, pero a un nivel subconsciente sentirá que le das el espacio que necesita para ser escuchado.

Tierra

La segunda cualidad crucial para saber escuchar bien, es la “presencia“, o, como coloquialmente se dice, “estar ahí”. Para mi, esto está relacionado con el Elemento Tierra. Imagínate que eres una montaña enraizada en la tierra. No vas a salir corriendo a ningún lado. Deshazte de cualquier pensamiento que tenga que ver con “conseguir que ocurra algo”. En realidad, cuando escuchas de este modo, no es ni siquiera necesario prestar demasiada atención a lo que te están diciendo. Si tu cabeza está ocupada haciendo juicios, valoraciones o pensando qué decir a continuación, entonces no estás realmente presente. Sé lo suficientemente atrevido/a para dejar de concentrarte en las palabras de vez en cuando – lo que verdaderamente sea necesario que escuches, te llegará de todos modos. Lleva algo de tiempo acostumbrarse, pero el estar verdaderamente presente para alguien, de forma fuerte y centrada, permite a los pacientes estar mucho más presentes para sí mismos.

Agua

Mi tercer principio fundamental para saber escuchar bien es la calma y está relacionado con el Agua. El agua clara refleja la más mínima vibración. Intenta llenar una copa hasta el borde y caminar unos pocos pasos sin derramar una gota. Nota cómo tu atención se centra al 100% en el agua de la copa, y cómo el sentir la calma dentro de ti sirve de gran ayuda, incluso mientras te mueves. Esta misma cualidad de calma interna es lo que te permite ser realmente sensible a lo que tu paciente te está contando. Entonces, eres capaz de percibir los más mínimos detalles del tono de voz, el énfasis en las palabras, las expresiones faciales y los gestos, que transmiten el verdadero significado de lo que el paciente está diciendo. Esta cualidad es la que hace que la escucha cobre vida entre dos personas.

Madera

Hay tantas cualidades asociadas al Elemento Madera: fuerza, flexibilidad, enfoque, visión y crecimiento, por ejemplo. Pero, como terapeuta de Shiatsu, ¿cómo puedes encarnar una cualidad que pueda ayudar al paciente a conectar con sus propios recursos Madera internos? Tras hablar con varios compañeros profesionales del mundo del coaching, me di cuenta de que si la Madera está relacionada con el crecimiento y el propósito, entonces era cuestión de cuánta fe tengo en la capacidad del paciente para conseguir lo que sea que desee conseguir con el Shiatsu. Siendo yo mismo un paciente, cuando el terapeuta con el que estoy realmente cree en mi habilidad para desarrollarme y crecer, me resulta mucho más sencillo reconocer mis bloqueos o frustración, y desarrollar la creatividad que necesito para pasar página. La fe está relacionada con la idea de que una pequeña semilla puede crecer hasta convertirse en un árbol maduro, si se dan las condiciones adecuadas y un poco de suerte. Cuando escuchas a alguien de este modo, las preguntas que hagas serán las que le ayuden a dejar de pensar en problemas (lo cual nadie quiere) para comenzar a pensar en positivo sobre qué es lo que quieren conseguir realmente. Así que, ¿cómo haces para tener fe en alguien?. La fe no se puede fabricar, pero algo útil suele ser comprobar que no tienes escondido ningún prejuicio, por muy sutil que sea (todos los tenemos) que pueda dificultarte el creer en el potencial de la persona. Lo segundo que puedes hacer es simplemente estar abierto a la idea de que tus pacientes pueden conseguir todo lo que se propongan. Hacer que esto sea parte de vuestra relación paciente-terapeuta puede ser una herramienta muy potente con el tiempo. Hay investigaciones que demuestran que las expectativas que los profesores tienen en sus alumnos puede afectar de forma espectacular el rendimiento de los niños. Lo mismo se aplica a ti y tu fe en tus pacientes.

Fuego

Finalmente, el Elemento Fuego tiene que ver con brillar, la apertura meditativa del corazón y la cualidad que se destila de esto es la “aceptación“. Si tienes problemas aceptando algo de tu paciente, entonces habrá un bloqueo que parará cualquier progreso que pudierais hacer. El truco está en aplicar la cualidad de la aceptación a ti mismo – ¡aceptar el no ser capaz de aceptar algo es perfectamente aceptable!. En última instancia, para mi el Elemento Fuego, más que ningún otro, trata de darse cuenta de que no hay un separación real entre el paciente y el terapeuta. Esto va más allá de las palabras – tal y como debería ser – pues las cualidades de los Elementos son, después de todo, elementales e infinitas.

Lo que adoro de trabajar con los Elementos de este modo es el momento en el que el Elemento asume el control y por un momento o dos tú eres Tierra, o eres Metal y puedes ver cómo el Ki del paciente responde al instante.

En el mundo de los negocios, saber escuchar se considera una habilidad “blanda” (soft skills), lo cual resulta irónico. A menudo se pueden leer estadísticas sobre cuántos días laborables se pierden cada año por dolor de espalda o lesiones por movimientos repetitivos; me pregunto cuántos millones se pierden cada día por no saber escuchar. Con sólo escuchar un poco puedes llegar muy lejos, y si coges el hábito de dar a la gente algo de espacio, estar presente, prestar el 100% de atención, creer en ellos y mantener tu mente lo más abierta posible, tanto hacia ti como hacia tu paciente, entonces descubrirás que cada vez te cuesta más ignorar a esta habilidad, considerada una de las más débiles.

Texto original: Listening to the Elements, por Nick Pole. Publicado por Shiatsu Society, Otoño de 2005 (el enlace original ya no está disponible).

Traducción de Sandra Jiménez.
Si quieres el artículo original en inglés, envíame un correo y te lo enviaré en formato pdf.

Foto: Jeroen van Oostrom / FreeDigitalPhotos.net

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Sandra Jiménez

Sandra Jiménez

Terapeuta de Shiatsu Zen

Soy una ingeniera informática que un día decidió dejar su trabajo para dedicarse de pleno a su pasión: el Shiatsu, la Medicina Tradicional China, la salud y el bienestar. Desde entonces he trabajado y colaborado con varios centros de terapias naturales como terapeuta de Shiatsu y masajista.

En 2011 lancé AMALUR ZEN como  un blog sobre Shiatsu y salud y en 2013 abrí el centro de terapias  AMALUR ZEN ~ Bienestar Integral,  donde comparto el espacio con un equipo multidisciplinar de terapeutas.  ¿Quieres conocer mi historia?